Tuesday, February 14, 2012

Los tiburones y la urgencia de su protección en México

Guest Blog
by Matt Rand


Aun cuando poseen dicha posición, los tiburones se encuentran hoy amenazados como resultado de prácticas de pesca dañinas y de la creciente demanda por las aletas y otras partes de su cuerpo, que se comercian también internacionalmente.

Cada año, se matan de 26 a 73 millones de animales alrededor del mundo, principalmente para surtir de aletas el mercado internacional. El gran cazador se ha convertido en cazado, y México es responsable de más de 4% de la captura global.

Debido a la sobrepesca no regulada, desde hace más de 50 años muchas especies de tiburones se encuentran al borde de la extinción. Por ejemplo, en el Golfo de México, las poblaciones de los tiburones jaquetones, alguna vez una de las especies más comunes en mar abierto, se han reducido en más de 99% desde 1950.

Con menos tiburones, habrá repercusiones en la salud de los océanos, y por ende, en las comunidades locales que dependen de él para su sustento diario. Algunos estudios han demostrado que sin estos animales, los ecosistemas oceánicos pueden sufrir desbalances, porque comenzarán a tener problemas otras poblaciones de depredadores, peces vegetarianos, y se afectaría la estabilidad de los arrecifes de coral.

En México, en especial en Yucatán, la seguridad alimentaria y el desarrollo económico dependen fuertemente de la salud de los arrecifes de coral y de los tiburones. La economía local se beneficia en gran parte del buceo, que incluye el nado con tiburones toro y tiburones ballena, así como otras atracciones: la visita al área de crianza de tiburones aletinegros de arrecife, la zona de migración de las rayas águila doradas, o la cueva de los tiburones durmientes. Todas estas actividades están ligadas al turismo y, por tanto, son actividades económicas importantes, que en el largo plazo, dependen de la protección de estos animales.

Otros países ya se han dado cuenta del valor que conlleva proteger a los tiburones en sus aguas. Por ejemplo, un tiburón de arrecife posee un valor anual de aproximadamente 179 000 dólares para la industria del turismo de Palao, en Filipinas. En 2011, este pequeño Estado isleño del Pacífico obtuvo su récord de visitantes, lo cual, según el mismo director de la Autoridad de Turismo el país, se debió principalmente a la declaración que hiciera el presidente al crear el primer santuario de tiburones en el mundo.

Actuar ¡ahora!

Como uno de los países más biodiversos del mundo, México tiene una oportunidad única para transformarse en líder global de los esfuerzos que buscan proteger a estos animales, especialmente aquellos que habitan el Arrecife Mesoamericano, segunda barrera de coral más grande del mundo. México sabe de esfuerzos de conservación, es así que la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, establecida en 1986, protegió una gran zona del Caribe mexicano, principalmente en la zona sur costera de la Provincia de Quintana Roo.

La protección de los tiburones de Yucatán podría contribuir tanto regional como globalmente a los esfuerzos tendientes a la conservación de estos animales. Una zona resguardada en toda la extensión de las aguas jurisdiccionales de México desde Holbox hacia el sur, por toda la cosa de la Provincia de Quintana Roo, se uniría con el reciente santuario de tiburones, creado por el presidente de Honduras el año pasado para toda su zona económica exclusiva. Así, podría crearse el primer santuario que logra unir dos esfuerzos de protección en países contiguos. Si a estos esfuerzos le siguieran Belice y Guatemala, estos animales podrían vivir, reproducirse y moverse libremente y sin peligro a través del Arrecife Mesoamericano, ayudando así a restaurar y mantener este rico ecosistema.

México tiene una larga historia con los tiburones. De hecho, algunos creen que la palabra tiburón en inglés (shark) proviene de la palabra maya xoc. México tiene ahora la oportunidad de contribuir a la tendencia global de conservación de los tiburones. El país puede transformarse en uno de los líderes en la protección de estas majestuosas criaturas, tomando una acción concreta ahora. Así, las futuras generaciones se beneficiarán de un medio ambiente marino diverso, mantenido por poblaciones saludables de tiburones.

***Matt Rand es director del Programa de Conservación Global de Tiburones del Pew Environment Group.

ENGLISH

Sharks have ruled the top of the ocean food chain for more than 400 million years, predating not only the dinosaurs, but all terrestrial animals. They are among the world’s perfect hunters and have influenced the behavior and evolution of a vast array of marine species.

Despite their critical position in the ocean ecosystem, sharks are now threatened as a result of harmful fishing practices and the increased human demand for their fins and other body parts. Each year, 26 million to 73 million of these animals are killed around the world, largely to supply the international fin trade. The ultimate hunter has become the hunted, and Mexico is responsible for more than 4 percent of its global catch.

Due to unregulated overfishing over the past 50 years, many shark species have been fished to near extinction. For example, Gulf of Mexico populations of oceanic whitetip sharks, once one of the most populous species in the open ocean, have been reduced by as much as 99 percent since 1950.

Fewer sharks can create serious repercussions for the health of our ocean and for local communities that depend on the marine environment for their livelihoods. Studies have revealed that without these animals, the ocean’s ecosystem can become unbalanced, leading to cascading changes in populations of smaller predators, plant-eating fish, and even the stability of coral reefs.

In Mexico, especially in the Yucatan, food security and economic development rely heavily upon healthy coral reefs and shark populations. The local economy benefits greatly from dive tourism, including well-established bull shark and whale shark dives. Other attractions, such as a blacktip shark nursery, golden ray migration zone, and the cave of the sleeping sharks, a dive site that changed the way scientists perceived the behavior of these species, are strong tourist draws. Maintaining this economic activity requires safeguarding the animals themselves.

Other countries are already seeing the value of protecting sharks in their waters. An individual reef shark has an estimated annual value of US$179,000 to the tourism industry of Palau. In 2011, the tiny Pacific island republic set a record for visitors, a development the chairman of the Palau Visitors Authority credits to the country’s 2009 declaration of the world’s first shark sanctuary.

As one of the most biologically diverse countries in the world, Mexico is uniquely situated to become a major contributor to global shark conservation efforts, especially in the region along the Mesoamerican reef, the second-largest barrier reef on the planet. The people of Mexico have a clear record of protecting their rich natural heritage. For example, the Sian Ka’an Biosphere Reserve established in 1986 already safeguards large portions of the Mexican Caribbean, including the nearshore area of southern Quintana Roo.

A Yucatan shark preserve would contribute to both regional and global conservation efforts. Such a safe haven, encompassing the full extent of Mexican waters on the eastern half of the Yucatan Peninsula, would link up with the Honduran exclusive economic zone, which was declared a shark sanctuary last year. Together, these areas would create the first contiguous protections for sharks between neighboring countries in the Americas. Should Belize and Guatemala move forward with similar measures, these animals would live and reproduce more safely throughout the Mesoamerican reef, helping to restore and maintain the region’s rich ecosystem.

Mexico has a long history with the shark. In fact, some say the English word “shark” comes from the Mayan word “xoc.” Mexico now has the opportunity to contribute to the global trend of shark conservation. The country can become a leader in the protection of these majestic creatures by acting now, so future generations will benefit from a more diverse ocean environment maintained by healthy shark populations.

***Rand is director of global shark conservation at the Pew Environment Group. Published in Equilibrio.mx on February 7, 2012

No comments:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...